La digitalización en el sector frutícola lleva mucho tiempo sobre la mesa, con múltiples soluciones digitales, normativas que cumplir, proyectos, ayudas. Y, aun así, la pregunta sigue apareciendo en el sector agrícola:
¿Digitalizar mi empresa agrícola sirve para ser más rentable?
La segunda edición de FRUTUX, celebrada en Lleida, dejó una idea muy clara:
La rentabilidad no aparece por casualidad, se construye a partir de decisiones basadas en datos.
No se trata de acumular datos, sino de registrarlos con sentido, compartirlos y utilizarlos con criterio para tomar mejores decisiones y ganar control sobre el negocio.
La digitalización no empieza con la tecnología
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue casi contraintuitivo, y es que la digitalización no consiste en contratar un software, sino que empieza con la visión de quienes dirigen la organización.
Cuando la dirección entiende que los datos son una palanca para decidir mejor, todo cambia, ya que los equipos se alinean, la información deja de ser “de cada uno” y pasa a ser de la empresa, y la digitalización deja de vivirse como una obligación legal para convertirse en una ayuda real.
Sin esa visión, da igual cuántas plataformas se implanten: los datos quedan aislados, no se transforman en información clave y llegan tarde a quien toma decisiones.
Compartir datos es compartir criterio
En el sector frutícola es habitual que campo, oficina y asesoría trabajen con informaciones distintas. No por falta de profesionalidad, sino por falta de conexión entre sistemas y equipos.
Cuando los datos no se comparten:
- aparecen errores,
- se pierde tiempo,
- se toman decisiones con información sesgada
Cuando los datos fluyen, ocurre lo contrario, que los equipos trabajan con más contexto, más conocimiento y la empresa gana velocidad y coherencia.
Compartir datos es, en el fondo, compartir conocimiento y criterio.
Automatizar para ganar tiempo… y dinero
Otro aprendizaje claro de FRUTUX fue que automatizar no va de complicar procesos, sino de simplificarlos y estructurarlos. Las soluciones digitales ayudan a crear procesos claros, fáciles y repetibles.
Automatizar bien permite:
- liberar tiempo de tareas manuales,
- reducir errores,
- mejorar la trazabilidad,
- y conectar mejor el día a día del campo con la gestión.
Todo ese tiempo y control recuperados acaban teniendo un impacto directo en el margen.
Digitalizar no es una cuestión tecnológica, es una cuestión operativa.
Menos herramientas, pero mejores y más integradas
Muchas empresas agrícolas no tienen pocos datos, sino demasiados, repartidos en demasiadas herramientas que no se conectan entre sí.
El exceso de soluciones inconexas genera versiones distintas de la misma información, ajustes constantes y una enorme pérdida de tiempo.
Por eso en FRUTUX se insistió en una idea muy concreta: mejor pocas soluciones, bien integradas, que fomenten una cultura del dato único.
Un solo dato fiable y compartido vale mucho más que múltiples cifras que no cuadran entre sí.
Espacios de datos: una oportunidad real para el sector frutícola
Durante FRUTUX también se puso sobre la mesa la oportunidad que representan los Espacios de Datos (KED) para las empresas agrícolas. Un espacio de datos es un entorno digital seguro y anonimizado donde varias organizaciones pueden compartir datos agronómicos para generar más valor, por ejemplo entrenando modelos de predicción con muchos más datos de los que tendría una sola empresa.
En este contexto, la colaboración entre RawData y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) permite a las empresas del sector conectarse al espacio de datos Agrixels, accediendo a una ayuda pública de hasta 30.000 € para desarrollar el conector. No se trata de compartir todos los datos, sino de validar la capacidad de integrarse en los espacios de datos europeos, manteniendo siempre la propiedad, el control y la anonimización de la información.
Más info sobre esta ayuda aquí
Cumplir la normativa también puede aportar valor
El cumplimiento legal suele vivirse como una carga burocrática. Durante años, además, la digitalización se ha asociado únicamente a “cumplir”, generando cierto rechazo en el sector y mezclando digitalización con imposición legal.
Y esto es injusto para soluciones agrotech como RawData, cuyo objetivo principal es la mejora operativa.
Cuando los datos que se registran por obligación se gestionan bien, ocurre algo interesante:
esa información empieza a utilizarse para gestionar mejor el negocio.
Ahí es donde el cumplimiento deja de ser un freno y se convierte en una ventaja, ordenando procesos, reduciendo riesgos y aportando claridad para decidir.
Biometría en el agro: legal si se hace bien
Otro de los temas tratados en FRUTUX fue el uso de biometría en entornos agrícolas, especialmente en la gestión de personas y el control horario. Existen muchos bulos de que la biometría no es legal, pero la realidad es clara: su uso es legal si se hacen los deberes.
Esto implica identificar correctamente los datos sensibles, realizar evaluaciones de impacto y aplicar medidas de seguridad adecuadas. Cuando se gestiona de forma responsable, la biometría no solo cumple con la normativa, sino que evita suplantaciones, mejora el control operativo y reduce fricciones, demostrando que cumplimiento legal y eficiencia pueden ir de la mano.
Los datos sólo valen si se usan
Durante FRUTUX se lanzó una metáfora muy acertada, los datos son como el petróleo. Por sí solos no sirven de nada. Solo generan valor si se extraen, se limpian y se procesan.
Parte de la diferencia entre las empresas frutícolas que aguantan y las que crecen no está en tener más datos, sino en saber qué hacer con ellos, transformándolos en información útil para la toma de decisiones.
Por qué las empresas más rentables están más digitalizadas
No es una moda ni una coincidencia. Las empresas más rentables suelen tener mayor visibilidad sobre su operativa, procesos más simples y controlados,indicadores claros para decidir y sobre todo, menos dependencia de la intuición. La digitalización bien planteada no sustituye la experiencia, la refuerza.
FRUTUX como punto de encuentro
FRUTUX no nació para hablar solo de tecnología, sino para hablar claro sobre la transformación digital del sector agrícola y poner sobre la mesa cómo la digitalización impacta —o no— en la rentabilidad real del sector frutícola.
La conclusión fue compartida:
Digitalizar no va de cumplir por cumplir. Va de decidir mejor.
El siguiente paso
El sector está preparado. La pregunta ya no es si digitalizarse, sino cómo hacerlo con sentido económico.
Si tu empresa quiere usar los datos para ganar control, coherencia y margen,
👉 es el momento de hablar con RawData.







